Tengo una clase de fascinación por los idiomas y por ello tiendo a revisar todo tipo de material que me ayude a avanzar, por que tengo que confesar que muchas veces para mantenerme enfocado ya es un reto. Navegando la internet me encontré con este pana que es capaz de hablar 9 idiomas, chequeen el video que les dejo:



Bien antes de comenzar a aprender, sea cual sea el idioma, me gustaría que leyeran los consejos que Mathew da al respecto. Recuerden que este es un proceso que toma tiempo y requiere que se armen de paciencia, asì que adelante y espero sus comentarios.


1.- Ten clara cuál es tu meta y por qué quieres conseguirla

Como les comentaba al principio y siempre les pregunto acerca de la razón por la que quieren aprender Ingles, repito que es fundamental tener claro nuestro objetivo, y saber si realmente nuestra motivación es lo suficientemente fuerte. Muchas veces nos encontraremos que no tenemos un motivo suficientemente importante, y esa es la razón oculta por la que tantos estudiantes abandonan. Por el contrario, cuando el motivo es suficientemente fuerte todo se pondrá a nuestro favor. Por ejemplo, si necesitas aprender el idioma porque tu vida depende de ello (por ejemplo, si te mudas a una ciudad remota de China, donde el único occidental eres tú) ten por seguro que aprenderías muy rápido.Obviamente esto es un ejemplo muy extremo, pero debes tener en cuenta que si tus motivos no son genuinos tu propio inconsciente jugará en tu contra para sabotear tu proyecto y ahorrar energía.

 

2.- Inmersión total

Es fundamental sumergirte por completo en el idioma que quieres aprender para poder avanzar al mejor ritmo posible. No es tan importante vivir en un país donde ese idioma sea el oficial (aunque si puedes hacerlo, ayuda mucho ¡Qué duda cabe!) como ser capaz de introducir en tu vida el idioma tanto como sea posible, hasta vivir rodeado por dicho idioma: hablar a diario con nativos de forma presencial u online,
utilizarlo en tu trabajo, en tus hobbies, escribir y leer en dicho idioma, escuchar música y ver películas, acudir a clases con un profesor, etc.

3.- Busca un colega para aprender juntos

Mathew cuenta cómo el colaborar con su hermano le ayudó mucho a aprender sus primeros idiomas. Tanto el compañerismo como la competitividad pueden aportarnos mucha energía y dinamismo. Por otro lado sentirnos acompañados puede aportarnos la motivación y persistencia extra que necesitamos.No obstante debemos elegir bien a nuestro compañero, es conveniente que su nivel sea similar al nuestro, para que no nos lastre o nos frustremos por sentirnos muy lejos de su nivel. También es fundamental que su grado de compromiso sea tan grande como el nuestro, o podría acabar por frenar nuestro avance.

 

4.- Consigue que el idioma sea útil en cada momento

Tanto si aprendemos un idioma como si lo que queremos es tocar un instrumento es fundamental ver resultados prácticos cuanto antes. Muchos estudiantes fracasan porque tardan demasiado en salir a la calle y poner en práctica lo que han aprendido, bien sea por timidez o por incapacidad para encontrar las oportunidades de hacer uso del idioma. Nuestra motivación depende mucho de los resultados. Sólo las personas con una gran fuerza de voluntad consiguen ser persistentes pese a no ver resultados palpables a sus acciones. No conviene confiar demasiado en nuestra fuerza de la voluntad, así que busca cuanto antes oportunidades para practicar y ver resultados, y por supuesto se positivo si no consigues hablar perfectamente al principio, ¡Estás aprendiendo!

5.- Pásatelo bien

Por desgracia muchos aún sufrimos las secuelas de un sistema educativo basado en principios obsoletos y pensamos de forma consciente o inconsciente que aprender un idioma debe ser un proceso aburrido y doloroso. ¡Todo lo contrario! Hablar y comunicarse con otras personas es una de las principales fuentes de diversión en nuestras vidas cotidianas ¿Por qué no ha de serlo también al aprender otro idioma?Es fundamental cambiar el chip en este sentido, y buscar los medios para poder aprender divirtiéndonos. Busca a profesores que estén en tu misma onda y participa en actividades de ocio en las que utilices tu idioma objetivo. Como mencionaba antes, también es una gran idea aprovechar tus “hobbies” y gustos personales como música, cine, TV, etc.

 

6.- Compórtate como un niño

Como hemos comentado ya en otras ocasiones los niños aprenden más rápido que los adultos, pero no por una capacidad superior relacionada con su edad (algo de lo que no existen evidencias científicas) sino por la manera en que afrontan el aprendizaje: se lo toman como un juego, en el que participan libres de prejuicios, sin miedo a cometer errores y disfrutando del proceso sin pensar en la meta. Sin duda hay mucho que podemos aprender de los niños en este sentido. Nunca me cansare de repetirlo: el miedo a cometer errores anula nuestra capacidad de aprender. El proceso prueba-error es una de las principales herramientas de aprendizaje con la que contamos los seres humanos, al menos hasta que la tecnología avance lo suficiente y podamos aprender idiomas comiendonos una pastilla, por algo la biblia dice que para entrar al reino de los cielos hay que ser como niños!

 

7.- Abandona tu zona de confort

El concepto de “zona de confort” es ya bastante trillado, pero no deja de ser útil para definir una realidad que todos experimentamos a diario: lo difícil que resulta cambiar hábitos en nuestra vida. Nuestro cerebro tiene su propio sistema de defensa para evitar que hagamos cambios innecesarios y malgastemos recursos valiosos en forma de tiempo y energía. Este es uno de los motivos por los que aprender idiomas resulta tan difícil a una gran mayoría de la población.
Conseguir atravesar la barrera y salir de nuestra zona de confort no es fácil, sobre todo al principio. Exige aceptar que vamos a sentir cierta incomodidad y desazón. Al aprender idiomas esto se manifiesta por ejemplo en la frustración que sentimos al intentar hablar con un nativo que no nos entiende, o al ver una película en versión original con subtítulos. Si aceptamos estos momentos de cierta incomodidad como necesarios estaremos en el camino hacia la superación personal.

 

8.- Escucha

Parece fastidioso, pero para aprender a hablar primero hay que escuchar, una afición cada vez menos practicada. Como explica Matthew, escuchar es la mejor forma de superar algunos obstáculos, como la pronunciación de fonemas complicados (en su caso la “r” fuerte en palabras españolas como “perro”, que cuesta tanto a los hablantes anglosajones). Si prestamos la suficiente atención durante el suficiente tiempo ninguna palabra es imposible de pronunciar. La práctica hace al maestro, y por tanto debemos desarrollar no
sólo nuestra capacidad de escucha sino nuestra paciencia y perseverancia.

9.- Observa a otras personas hablar

Complementando a la escucha, la observación es fundamental a la hora de pulir nuestras habilidades de pronunciación. Cuando tenemos dificultades con ciertos fonemas o sonidos debemos observar a hablantes nativos o bilingües tanto como sea posible para captar cómo consiguen hacer dicho sonido. La pronunciación implica utilizar nuestro aparato fonador, que incluye lengua, labios, garganta, nariz, etc. La escucha combinada con la observación son fundamentales para llegar a comprender cómo reproducir un sonido que se nos resiste.

 

10.- Habla contigo mismo

Como el propio Matthew reconoce “esto puede sonar raro”, pero hablar contigo mismo en voz alta es una buena forma de practicar, sobre todo en esos momentos en que no tienes posibilidad de practicar con otra persona. Escucharte en voz alta (también grabarte en audio o vídeo) puede ayudarte a descubrir errores que estás cometiendo o a pulir tu pronunciación. También te ayudará a ganar confianza y mejorar tu fluidez.

 

Y un consejo extra: Relájate

Deja atrás tus miedos y ansiedades y disfruta. Estás aprendiendo y nadie va a juzgarte duramente por cometer errores, al contrario, la mayoría de la gente suele ser amable y receptiva cuando alguien está esforzándose por aprender su idioma. Tómate los errores con sentido del humor y no permitas que los prejuicios de otras personas te limiten. Aprender un idioma es un proceso de crecimiento y superación que tiene sus dificultades y contratiempos, ¡pero las ventajas y el disfrute que te proporcionará a largo plazo son infinitamente superiores a los costos!