Planificación y organización son dos grandes pilares que debes tener presente si quieres empezar a trabajar remoto o a distancia.  Cada día es más común que las empresas o compañías busquen personal que trabaje de esta forma, pero que sea igual de productivo y eficiente que el resto.  Sin embargo no tiene sentido trabajar a distancia, si no logras concentrarte en tus tareas laborales.

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Fundamentalmente,  para lograr un objetivo determinado -en lo laboral o en lo personal-  necesitas de la planificación, pues con ella puedes trazar un plan general. La organización, o ponerle orden a las cosas, es lo que requerirás para cumplir tu plan original. Así sucede con los trabajos remotos, necesitas planificarte y organizarte.

El trabajo remoto o lo que ya llaman “smartworking” es una tendencia mundial laboral que se incrementa. En 2017, el Instituto Nacional de Estadística de España revelaba que un 27 % de las empresas de ese país apostaban por lo que también se llama “teletrabajo”; mientras que el sitio workmeter.es señala que en países como Alemania o Reino Unido, un 35 % de las compañías ofrecen esta modalidad laboral. América Latina se suma a esta tendencia, siendo Brasil y Argentina los pioneros.

La disciplina o crear rutinas te ayudarán para que logres habituarte a trabajar remoto, bien sea  desde casa o desde el sitio que te apetezca. Si comparamos los beneficios con los inconvenientes que tienes al trabajar a distancia, verás que vale la pena hacer el intento por buscar un empleo de este tipo.

1.-Más tiempo libre:

Si piensas cuánto tiempo invierten las personas para desplazarse desde sus casas a sus trabajos, y viceversa, te asombrarías de cuántas horas se emplea solo en ello. Los que usan transporte público pueden aprovechar el tiempo leyendo o escribiendo, pero muchas veces se trata de tiempo muerto. Por ende, al trabajar de forma remota, ese tiempo queda disponible para ti y para tu tiempo libre.

2.-Ahorro:

Tan solo con no mover tu coche todos los días para desplazarte a tu sitio de trabajo, ahorrarás en gasolina y otro tanto más si tienes que pagar estacionamiento.  Incluso colaboras con el medio ambiente al no contribuir a generar más contaminación. Piensa, además, en aquellos antojos que evitarás al no ir al cafetín de tu trabajo o camino a él. Sin duda, el tener un trabajo remoto constituye un ahorro para el bolsillo.

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3.-Cuidas de tu entorno familiar:

Si tienes niños o familiares enfermos puedes trabajar en casa, aun cuando te pueda parecer difícil. No debes descuidar tus tareas laborales, por tanto una estrategia puede ser explicar a tus hijos o familiares que aunque estés ahí, estás trabajando, pero que al terminar les podrás dedicar tiempo. Por ejemplo, en tus horas de trabajo, a los más pequeños de la casa les puedes asignar tareas, manualidades, juegos de mesa, etcétera.  Con estar en tu hogar, aunque trabajando, se fortalecen lazos porque tu presencia -y esencia- está ahí.

4.-Flexibilidad:

El trabajar a distancia te permite tener un horario más flexible, conforme hayas cumplido tus objetivos. Por ejemplo, no tendrías que esperar la hora de salida, si ya terminaste tu objetivo por el día. Claro, si tu empleador lo permite, podrás dar por terminada la jornada laboral y salir a pasear o hacer cualquier diligencia pendiente.

5.- Comodidad:

Al no tener que salir de tu casa, si ese es el caso, puedes vestir mucho más cómodo. Olvídate de los tacones y el maquillaje, si eres mujer, o de las corbatas y el traje, si eres hombre. Las mejores pintas las reservas para las salidas con tu pareja, amigos o familiares, no para el trabajo.

6.-Consolidas relaciones de lealtad:

Estudios han demostrado que las personas que cuentan con la oportunidad de trabajar a distancia se sienten más agradecidos con sus empleadores. Las personas agradecidas, además de ser más felices, suelen ser más productivas porque se sienten más satisfechas con su vida.

7.-Tu computadora es tu oficina:

Probablemente algún día te sientas encerrado o bloqueado. Quizá el día esté soleado y necesitas salir. Basta con llevar tu ordenador al parque, jardín o a tu café preferido y podrías librarte de las trabas o bloqueos.  La libertad, sin duda, es beneficiosa.

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En lo que respecta a los inconvenientes, ¡claro que los hay! Pero luego de leerlos, estoy segura de que te sentirás mucho más animad@ a buscar un trabajo remoto.

1.- Distracciones:

En la casa hay distracciones por montón. Si eres quien hace las tareas domésticas puede que te sientas tentad@ a arreglar la cocina o lavar la ropa. También pudieras invertir un montón de tiempo en el mundo de las redes sociales, leyendo noticias o blogs de tu interés. La fórmula para evitar las distracciones es mantener la concentración y entender que estás en tu trabajo, y que debes cumplir una serie de objetivos.

2.- No tener un sitio adecuado de trabajo:

Por muy obvio que parezca, necesitas crear un espacio confortable en tu casa o en el sitio que has designado para trabajar.  Requieres un buen escritorio, una silla cómoda, suficiente luz. Carecer de ello puede generarte problemas de salud como molestias en la espalda, dolor de cabeza, entre otras.

3.- Alimentación:

Si no te planificas, puedes descuidar tu alimentación.  Por nada del mundo saltes comidas. En este punto sí estoy de acuerdo con que la preparación de los almuerzos o desayunos deben ser iguales a como si tuvieras que desplazarte a tu trabajo.

4.- Invisibilidad:

Este es un punto muy importante.  Hay trabajos en los que se combinan equipos con presencia fija (o en la oficina) y vía remota. Tu ausencia física puede jugarte en contra, si no te mantienes activo.  Al no tener contactos directos y frecuentes con tus compañeros de trabajo, supervisores, entre otros, puedes ser invisibilizado. En este sentido es imprescindible que estés presente virtualmente: bien sea a través del correo electrónico, del chat o de los sistemas de mensajería instantánea. La gente debe sentir que estás ahí.

5.- Poca o nula socialización:

Tiene que ver con el punto anterior. Por razones obvias, al trabajar vía remota tienes menos socialización o interacción social.  Para evitar el aislamiento, busca actividades extracurriculares. Al tener más tiempo libre, no hay excusas para dejar hacer ese curso de cocina que querías hacer, ir al gimnasio, frecuentar a tus amigos, etcétera.

Como ves, los contra de trabajar en forma remota se pueden combatir fácilmente. Los beneficios de trabajar de esta manera son muy estimulantes y ojalá pudieras hacerlo. Con mucha planificación, organización y disciplina se puede mantener un trabajo a distancia, con innumerables satisfacciones.

Por supuesto que hay profesiones que se pueden adaptar más fácilmente a esta modalidad -como son la computación, el diseño gráfico, las traducciones o la escritura- pero solo tienes que reflexionar sobre tu oficio o tu talento y qué puedes hacer desde casa o desde cualquier otro sitio.  Recuerda que muchas empresas están buscando personas, no importa dónde. Gracias a internet todos estamos conectados y la tecnología puede hacer muchas cosas viables.

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Si luego de leer este artículo te animas a buscar un trabajo remoto, existen varias páginas con ofertas de este tipo, entre ellas freelancer.com, upwork.com o fiverr.com, en donde puedes empezar tú búsqueda o suscribirte a sus sitios web para que empieces a recibir información sobre empleos. Eso sí debes tener paciencia porque suele haber mucha competencia, pero estoy segura de que con ahínco y persistencia podrás  encontrar lo que más se adapte a ti.